¿Qué sería de la vida sin Música?

Publicado 02 Noviembre 2009 porEditor

Foto por Yojan Valencia

Foto por Yojan Valencia

Como periodista musical he estado siguiendo de cerca el circuito de los músicos independientes del país, los conciertos que se han realizado y las bandas que están proponiendo nuevas estéticas sonoras y lo que veo es una clara evolución del trabajo de los músicos y de la escena musical, así otros digan que “todo va de cabezas”, pero ¿qué podemos decir de la censura de forma violenta hacia los lideres musicales de la ciudad?

Llego a este cuestionamiento luego de hacer la lectura de un artículo de Jon Lee Anderson  “Los afganos aman las flores” sobre la vida de los afganos. En este cuentan la historia de la abolición de la música en la cultura afgana  por parte de los eruditos islámicos.

El “silenciamiento”  o la censura de cierto tipo de música tiene muchos episodios en la historia: desde la concepción de que el blues y el jazz eran sonidos exclusivamente de los negros; pasando por la salsa y el recelo de los cubanos por sus composiciones y arreglos; hasta llegar al ámbito religioso, que se remonta a la época de Mozart, cuando aquél que reprodujera la obra “Miserere”, utilizada en la capilla Sixtina los días de la Semana Santa, quedaba automáticamente excomulgado.

En Argentina, para hablar de Suramérica, la censura de la música popular y, sobretodo, del lunfardo, catalogado como la jerga de los delincuentes, fue un motivo más para protestar por la libertad de expresión.

Por eso no “vamos de cabeza”, porque en Medellín podemos destacar la producción de videoclips de bandas musicales, la consolidación de festivales independientes, el surgimiento de nuevos géneros y también la materialización del trabajo de los músicos a través de buenas producciones discográficas. Eso no es poco.

Según esto, Medellín se está convirtiendo, en una ciudad propositiva, plurigenérica y representativa en la música; pero lo que en ella sucede me hace preguntar si la censura se comporta diferente en esta urbe, y lo que encuentro es lo mismo: la violencia contra los músicos.

¿Cómo tolerar la reciente muerte violenta de “Colacho”, un joven rapero de la comuna 13 integrante del grupo C15 y de la Red Cultural Elite Hip Hop?

¿O cómo disimular la muerte violenta de dos guitarristas representativos de la escena metalera de la ciudad, Monsa y Néstor de los grupos Cromlech y Los Restos, o el acto bochornoso del Altavoz de Hip Hop cuando bajaron a un grupo a punta de botellas plásticas porque simplemente no les gustó la música?

Desde la diferencia nos encontramos, pero no puede ser la diferencia un factor que genere violencia en nuestra ciudad y menos en la música que es una expresión que nos reúne felizmente en tantas ocasiones. La muerte de los compañeros Néstor, Monsa, y Colacho, nos hace reflexionar sobre la realidad de nuestra ciudad que está escondida bajo la ostentosa publicidad de la alcaldía.

A las familias de Colacho, Nestor y Monsa, expresamos nuestras condolencias y nuestro acompañamiento solidario.

Pensemos un poco en estas situaciones, la música no puede hacer parte de la violencia de esta ciudad – Medellín, porfavor no te vuelvas atroz- porque: ¿qué sería de la vida sin música?

5 Comentarios para este Artículo

  1. Daniel Dice:

    Bien. Que las violentas sean las canciones con su contenido, no la gente con sus ideas cortas.

    Hablando de censuras ¿no se tomó la alcaldía la libertad de censurar el contenido de las “propuestas musicales” que se presentaron a altavoz?
    Y la alcaldía al tomarse esta libertad ¿no se la quita a la ciudad?

    La alcaldía trabaja para la ciudad, no nos hacen ningún favor, lo que hacen lo hacen con nuestro dinero. Incluso callarnos.

  2. Regino Dice:

    Que buen articulo. Felicitaciones parcero y adelante !!!

  3. Dizquerúa Dice:

    Excelente artículo, y respondiendo a tu pregunta final, simplemente citaré a Nietzsche: “la vida sin música sería un error”.

  4. luis fernando benjumea Dice:

    SOMOS PARTE DEL CAMBIO DE NUESTRA CIUDAD, SEAMOS PARTICIPES Y NO NOS QUEDEMOS CALLADOS FRENTE A ESTA PROBLEMATICA, PORQUE MUSICA SOMOS TODOS….
    BIEN DIEGO EXCELENTE ARTICULO

  5. Jorge Grajales Dice:

    La vida sin música no es vida y el comportamiento errático y absurdo de una orda de salvajes que no conocen el significado y el valor de la tolerancia, puede llevarnos a situaciones de censura tan extremas como las mencionadas en tu artículo ….. sentar una voz de protesta y esperar resultados puede sonar utópico, pero no lo es ….. unidos somos muchos y cada aporte es un peldaño … para construir una una ciudad con cultura rock debemos empezar por construir una ciudad con cultura ciudadana y aún estamos a tiempo …
    EXCELENTE ARTÍCULO GODIE !! MUSICA SOMOS TODOS CARAJO !!!!

Deja una respuesta

Photos from our Flickr stream

See all photos

123