Volcánica, luego de un periodo largo de concentración, preproducción y creación, vuelve al ruedo y esta vez renovada, con un sonido maduro, consolidado y oxigenado. Luego de la grabación en Argentina de su próxima producción Ley contra ley, lanzan su video No soy tuyo ni de nadie, que muestra cómo fueron las jornadas en el sur del continente para poder materializar su nuevo disco.
En la realización de este video ocurrieron cosas curiosas, ¿cuales fueron?, pregunta un Fan Fatal, a lo que responde Camilo Ángel, baterista de la banda.
Grabando el vídeo se fue la luz, por lo que nos tocó recurrir a grabar con un metrónomo de pilas e imaginar la música, entonces yo tenía el metrónomo por los audífonos y contaba, solo sonaba la batería, lo demás lo imaginábamos, tuvo que ser así por la situación, simulando estar escuchando. Nos agrada ver que se ve real, como si estuviéramos escuchando lo que tocábamos, la conexión fue tal que se ve increíble.
La dificultad por la energía era que podíamos equivocarnos fácilmente en la estructura de la canción, parecer muy concentrados en la misma, y además a la hora de la edición podía ser un problema porque en el audio solo estaría el sonido de la batería, pero se logró hacer el trabajo y parece que realmente estuviéramos sonando todos.
Volcánica sigue escalando y en pocos días presentará su nuevo disco Ley contra ley, Música Somos lo recomienda fielmente.
En la realización de este video ocurrieron cosas curiosas. ¿Cuáles fueron?, pregunta un Fan Fatal, a lo que responde Camilo Ángel, baterista de la banda: “Grabando el vídeo se fue la luz. Nos tocó recurrir a grabar con un metrónomo de pilas e imaginar la música. Yo tenía el metrónomo por los audífonos y contaba, solo sonaba la batería, lo demás lo imaginábamos, tuvo que ser así por la situación, simulando estar escuchando. Nos agrada ver que se ve real, como si estuviéramos escuchando lo que tocábamos, la conexión fue tal que se ve increíble”.
“… La dificultad por la energía era que podíamos equivocarnos fácilmente en la estructura de la canción, parecer muy concentrados en la misma, y además, a la hora de la edición podía ser un problema porque en el audio solo estaría el sonido de la batería. Pero se logró hacer el trabajo y parece que realmente estuviéramos sonando todos”.
Volcánica sigue escalando y en pocos días presentará su nuevo disco Ley contra ley. Música Somos lo recomienda fielmente.
Hoy en en el programa de radio conversamos con uno de los proyectos más ambiciosos en la industria musical en Medellín, Colombia, incluso en toda Latinoamérica. Hablamos con Sara Delgado de La Música.Fm un proyecto que vende pines a través de los puntos Gana, Paga Todo y Via, además de constituirse en una red social importante para todos los músicos de Medellín y Colombia. Un buen proyecto que nació de una necesidad latente en la distribución musical en el país.
En domingo de ramos, después de un medio día lluvioso, en la discoteca Forum nos reunimos para un encuentro con Jah, para entrar a la Zona Ganjah.
A las 2 pm, hora en la que estaba fijado el ingreso, todos esperaban ansiosos para empezar el concierto. Un mar de dreads y de colores rastafarios se veían en la fila, mucho vino y uno que otro elemento que calmaba las ansias por estar con este grupo Chileno que hacía su primera visita a la ciudad. Algunos no soportaron el voltaje de la fila y empezaron a marearse, pero no se dejaban vencer por el cansancio…Todos tenían el mismo objetivo.
Pasadas las tres de la tarde abrieron las puertas del lugar y la gente empezó a entrar en total calma, sabiendo que el relax y la paz musical estaban por llegar. Ya adentro todos empezaron a tomar sus lugares, unos en la zona general, otros en la zona “V.I.P”, pero todos esperando a que Zona Ganjah empezara con el espectáculo.
Listo el sonido, se montaron los Santtos, y comenzó una explosión sonora de múltiples matices: Unos sonidos ska, otros muy rockeros, algunos muy tropicales, pero todos congruentes y enérgicos, dispuestos a ponernos a bailar con su música.
Una talentosa mujer baterista, la iPad del teclista que no se acomodaba, una corista fotógrafa y para todos una sorpresa musical: Un magnifico cover del clásico del maestro Joe Arroyo “Esclavitud Perpetua”, interpretado de una manera muy especial, combinando lo salsero con el Ska y momentos Reggae, excelente combinación para versionar semejante obra maestra.
Después de tanta energía, llegó el tiempo de relajarnos con el Reggae, el momento en que por fin entraríamos a la Zona Ganjah.
Con un cordial saludo empezó la música, y casualmente una nube de humo empezó a sobrevolar el lugar, invitándonos al relax y a dedicarnos a una sola cosa…A bailar.
Fue impresionante ver la compenetración que Zona Ganjah tuvo con la audiencia, en donde “Medellín” y “Colombia” siempre estaban en las canciones, como una invitación a seguir disfrutando. La pregunta retadora del vocalista: “¿están cansados?”, queriendo decir “estamos pasándola de maravilla, esto va a seguir”, y así fue…Ni el ánimo del público, ni la energía de la banda decayeron en toda la tarde, en una tarde para cerrar los ojos y bailar al ritmo del Reggae, para relajarnos, olvidar la realidad y dejarnos llevar por esa música llena de mensajes de paz, de fraternidad, de amor natural y de unidad.
Ya para el final, la banda se despidió, agradeciendo al público por “creer en el proyecto”, exaltando la cantidad de gente y además, felicitándonos por hacer mejor ese producto de la madre tierra que tanto se enarboló durante el concierto…Obvio hubo la típica petición de “¡otra, otra!” a lo que la banda volvió a entrar y a tocar dos clásicas canciones para despedirse de la mejor manera posible.
Toda la tarde fue excelente: una talentosa banda telonera con una música llena de poder, una banda oficial que lo entregó todo en el escenario, siempre agradeciendo por la oportunidad de tocar y de presenciar el espectáculo. Además, es de aplaudir al público, que respetuoso se comportó a la altura, demostrando que el radicalismo y la intolerancia están mandadas a recoger, que todos podemos convivir y que podemos aplicar lo que esta música siempre predica: unidad, paz, amor y libertad.
Ya en la fila empezaban a impacientarse. Necesitaban alguna distracción para salir del desparche y les llegaron dos, vestidas de verde, con cascos y sobre una motocicleta.
Oeee oeee, ¡tombo h()&%$#!
Cuando llegaron fueron inmutables a los insultos, casi como si no los escucharan. Parquearon la moto, se bajaron y conversaron un rato entre ellos. Después de hablar, volvieron a pasar frente a la fila y de nuevo los insultos y los gritos, sólo que esta vez, los motorizados sonrieron con cara de “Sí, ya sabíamos”.
En la línea para entrar se hizo un alboroto pequeño que luego se fue acrecentando mientras la gente iba a ver qué pasaba. Dos hombres cargaban a una muchacha y la ponían en el piso para dejarla respirar. Cuando ella se recompuso y recobró su conciencia, o parte de ella, uno de sus amigos se le acercó al oído para consolarla y para darle malta.
— ¡Mucha hierba, mucha hierba! — gritó una mujer que estaba delante de ella en la fila.
En menos de cinco minutos dos personas y nuestra protagonista (otra vez) se desmayarían en el mismo sector.
Cuadritos sobre cuadritos se organizan sobre el monitor de uno de los encargados del sonido en Forum. Mueve un rango y toma un poquito de bebida energizante con gaseosa. Cierra la ventana y le da una ojeadita a su Facebook. Cambia una luz desde su computador y come arepa con pollo y otro tris de gaseosa. Cuando ya todo suena y se ve bien, se pone a bailar la música de Santtos detrás de la cabina de sonido.
Ya Zona Ganjah estaba montada en el escenario, tocando. En medio de la confusión sentimental, musical y marihuanesca, bastantes personas se habían pasado la pequeña vaya de seguridad, pero a nadie le importaba, sólo estaban ahí cantando y bailando. Entre el tumulto se distinguía a una mujer joven de camisa y balaca rosada, estaba muy agitada, con un gesto casi de incredulidad ante lo que pasaba y a cada rato se llevaba la mano a su cabeza medio confundida; pero no se sentía mal: estaba a punto de llorar porque tenía a Zona Ganjah a menos de dos metros.
El lugar estaba repleto, al fin y al cabo Zona Ganjah estaba tocando aún. Afuera, dos encargados de la logística corrían y doblaban la esquina: varios jóvenes estaban pateando una de las puertas alternativas porque no habían podido entrar al concierto.
El Hip-Hop y sus más de 30 años de historia en la ciudad siguen dando semillas de jóvenes comprometidos con el arte, la música y la vida. Es el caso de Catalina Gutiérrez Restrepo, más conocida como “La Fiera”.
La Fiera porque fue víctima de las frías calles, pero las enfrentó con valentía y coraje y de eso nació su disco: Desde las calles para las frías calles.
La Fiera canta “Este es mi mundo sonoro. ¿Sabes? Solo quiero que conozcas mi arte, no adolezcas, no te prives de sentirte libre, sabes que eres invencible en este mundo invisible, sabes que fecunda la mentira, desencadenan iras de tortura, solo quiero que conozcas mi vida hecha pasión, es la revolución en mi garganta, es mi papel, es mi pluma y quiero que se derrame por tu cuerpo”.
Una obra de líricas sinceras y llenas de vida que claman por un un mejor mañana, que exigen el respeto de la vida del otro; una obra donde la buena vibra, el amor y el desamor describen en su totalidad la frialdad de las calles que recorremos a diario.
Un disco rico en influencias donde la adaptación de instrumentos de viento: trompeta, trombón y flauta traversa, brindan un aire innovador y creativo a las once canciones que lo componen: En ti, Deudas, Recorro el mundo, Fieras salvajes, Desde las calles, Tu puedes ser, Mis memorias, Corazón en llamas, Libre, Latidos ciegos, Inmigrante irregular.
Acá pueden ver un poco de su trabajo en vivo: www.vimeo.com
Acá pueden escuchar el tema Desde las calles
Para comprar el disco pueden contactar a La Fiera: lafieraund@hotmail.com
Música Somos Todos desde las calles, desde los barrios, desde cualquier lugar donde exista la libertad de pensamiento.
Una noche lluviosa de miércoles. Una ciudad en plena hora pico. En la tarima de un teatro del centro estaba una mesa con dos laptops y unos cuantos “aparatos”… Junto a los aparatos, dos hombres: Marek Choloniewski y Lukasz Szalankiewicz.
En el Teatro Lido fuimos partícipes de una explosión de ruidos y efectos visuales, algunos muy industriales, otros muy mundanos, pero todos listos para hacernos mirar hacia la tarima y tratar de respondernos la incógnita de ¿cómo harán eso?
Fue un espectáculo extraño, algo poco o nunca antes visto en Medellín, ya que ningún artista o colectivo de músicos (o gomosos) se ha puesto en la tarea de experimentar con ruidos electrónicos, hacer algo de sinestesia audiovisual o simplemente, trascender lo común.
Este dueto Polaco nos demostró su arte y oficio, nos tensionó con su espectáculo, pero no fue nada espectacular. Quizá porque muchos, como yo, íbamos con la idea de un gran show sonoro y visual, y nos encontramos con un escenario pobre y unos efectos visuales algo pesados para la vista. Quizá hubiera sido un poco más entretenido si la producción del evento hubiese mostrado, en tiempo real, lo que ellos estaban tocando y con qué hacían esos ruidos, ya que la distancia y el tamaño de ellos no daba para verlos desde los asientos.
Muy interesante la propuesta y hay que reconocer la gestión que durante tanto tiempo Patio Sonoro y Series Media han mantenido para traernos a la ciudad esos artistas y colectivos con propuestas innovadoras y diferentes, aunque hay que reconocer que este show en particular dejó muchas preguntas por resolver.
Los Señores Usuarios estuvieron en el Café Otraparte, en la casa del maestro Fernando González en Envigado, presentando un concierto en formato acústico con un buen set list de canciones para un público íntimo y para uno de los espacios con más historia literaria y cultural de la ciudad. Ellos conversaron con Música Somos luego de su sesión acústica, nos contaron sobre la importancia de desconectarse y sobre el proceso de montaje de un formato como este.
¡Música Somos Todos!
Producción, fotografía, audio, video
Pablo Castro
Winder Atehortua
Susana Mejía
Diego Londoño
Lugar: Unidad Deportiva Zona Norte – Sabaneta (a doscientos metros de la Estación Itagüí del Metro, subiendo por la Avenida las Vegas)
Hora: 10:00 am. 11:59 pm
Gratis.
Contactos:
Felipe Grajales Mejía – 301 277 71
53 felipegrajales@gmail.com
Alejandra Mejía Zapata – 300 625 12 34
alejamez21@yahoo.com.ar
Sabanetoke es más que un concierto, es un Festival que tiene énfasis en la formación de los artistas participantes. Es dedicado a músicos independientes que están empezando su camino en la música y busca compartir conocimiento con personas que van más adelante en el proceso. Para esto hay una parte académica y un concierto donde se pone en práctica lo aprendido. En esta edición se presentarán bandas como Unos/Vagabundos, Tarmac, Radio Calavera, The Boqui Toquis y otras bandas que hacen parte del proceso.
El nueve de abril inician las jornadas académicas con un conversatorio en temas de músico independiente con: Francisco Cárdenas, Investigador y Productor Audiovisual, que ha trabajado con bandas como Estados Alterados y 1280 Almas, actualmente se desempeña también como docente en Eafit; Mauricio Osorio, cantante de De Bruces a Mi, una de las más importantes bandas de reagge de Medellín; El Flako, Mc de Laberinto, músico y conocedor del Hip Hop en Medellín.
Además se darán talleres de sonido y Back line, expresión corporal, técnica vocal, guitarra y percusión para los artistas. Se espera que la experiencia de las bandas los ayude en su proceso de profesionalización, que conozcan otras experiencias y que asuman, los que así lo quieran, el rock y el hip hop como proyecto de vida.
Desde Chile, una de las bandas más representativas del Reggae Latinoamericano actual: Zona Ganjah, se presentará por primera vez en Medellín en el mes de abril, concierto que hace parte de su gira “Latinoamérica despierta 2011” además estarán promocionando su última placa discográfica llamada “Poder” lanzado en agosto de 2010.
Lugar: Centro de Eventos Fórum, entre estaciones Ayura y Envigado del Metro.
Fecha y hora: Domingo 17 de abril, 2:00 P.M
Valor: Boletería primeras doscientas: $ 20.000. Hasta el 16 de abril: $30.000 y el día del evento: $40.000
La noche organizada por Tendencia Garage en el Teatro Matacandelas este viernes 8 de abril se lució por muchos lados y el sonido de tres grupos: Mr. Bleat, Killer Fish y Neoplatónics. He aquí unos recortes de lo que pasó cuando Neoplatonics conquistó la noche.
El color morado claro (como vetiado con leche) y el sabor agridulce son abstracciones de las que no puedo escapar cuando escucho estas canciones.
El concierto estuvo atareado en el buen sentido de lo que es estar atareado: hubo mucho qué hacer, beats qué bailar, letras qué oir, ritmos qué disfrutar y canciones qué sentir sentao y para’o y sobrio y borracho.
No hubo oportunidad de queja, de descanso, de desasosiego. Las canciones fueron directas, gacelillas ligeras de menos de cuatro minutos que saltaban de allá para acá, y no lo digo como en un sentido abstracto, sino directamente desde la banda, su energía y entrega en la ejecución; y los equipos de sonido, con su energía en watts y ondas de aire producidas por el vibrar de membranas hacia nosotros.
Cada uno de los que estuvimos ahí, presentes, fuimos alcanzados y rebasados por melodías precisas y juguetonas, nada pretensiosas, que nos contaron historias de juventud, de paisajes, de relaciones, de amores y desamores, y hasta nos dieron covers de dos amigos (uno de ruido subterráneo de norteamérica y otro del folclor del rock reciente en Medellín… que siempre parece ser subterráneo).
Personalmente me sentí recompensado por el desempeño de los Neoplatonics en vivo. Tal vez por el enamoramiento con el que tocan, entregándose a cada canción, sin melodrama, simplemente dándo todo lo que tienen, palpando cada canción como sacándola a bailar y quieréndo dar un beso al final de la fiesta, respetándola pero deseándola con lujuria también.
Me llegaron mucho más que en su reciente EP, Cosmos. Tal vez por valores de producción que tiene el disco, para mí gusto, bastante plásticos y apretados, se siente sintético y quirúrgico. Tal vez hubiera funcionado una producción más similar a la de Galaxie 500, que aprovechara la atmósfera que propone la banda con su música, o tal vez algo más crudo, tipo Beat Happening, que deja que florezca más la libertad Lo-Fi. Pero no estoy acá para hablar del EP Cosmos, que pueden descargar en www.neoplatonics.tk y escuchar ustedes mismos.
Estoy acá para vertir en párrafos lo que sentí el viernes en el concierto de Tendencia Garage en el que tocó la banda Neoplatonics, para saber cómo era su música tendrían que haber estado ahí. No puedo devolver el tiempo para que los que no fueron vayan, o los que fueron lo repitan, (y les confieso que si pudiera devolver el tiempo tendría ambiciones distintas) pero puedo contarles que grabé el concierto y acá pueden encontrar el audio y las fotos del evento.
Los Neoplatonics son
Eliana – Batería Helman – Bajo Gustavo – Guitarra
Y tocaron estas canciones, que son de ellos, excepto cuando el paréntesis lo indica:
1. Fogatura
2. Papitas y hamburguesa
3. Otro lugar
4. No te conozco
5. Bright lit blue skies (Ariel Pink)
6. Bajo el volcán
7. A dónde vas
8. Cosmos
9. Perro Viejo (Los Árboles)
10. Cristina
11. Daniel