Lo mítico, la fantasía, los duendes, las hadas y el ambiente musical del norte de Europa conviven hace 10 años en una ciudad tropical, Medellín. La Montaña Gris transforma la vida rutinaria de esta ciudad y le da vida mágica. Diez vueltas al sol después, los duendes y las hadas celebran el trasegar musical de este grupo.
Por Laura Rodríguez y Diego Londoño
La Montaña Gris, música celta y de la fantasía, nace el día 18 de agosto de 2001 en Medellín. Desde sus inicios se ha caracterizado por la difusión del folclore del norte de Europa comúnmente conocido como música celta. Pablo Villegas, su fundador, considera la música celta como “un legado que desde la antigüedad, los duendes, las hadas y todos aquellos personajes que conocemos como representantes de la fantasía, dejaron para alimentar la alegría de los humanos”, este es uno de los folclores que permitieron el desarrollo de la música en occidente y en América. La música celta provoca en sus oyentes, la sensación de lo mítico y abre las puertas de la imaginación.
El grupo a través de su historia ha materializado tres producciones discográficas, “Canto Primio-2004. “En el Regazo de la Caramañola”-2006. “Alboroque Irlandés” – 2010 y ha sido uno de los proyectos pioneros en Medellín en la realización de giras por países de Suramérica (Chile, Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia)
Actualmente cuenta con integrantes que interpretan: violín, mandolina, acordeón, guitarra, flauta traversa, flauta irlandesa, percusión tradicional, voz femenina, voces y coros masculinos.Ellos, se han convertido en un proyecto de tribu en la ciudad, sus seguidores siguen fieles año a año a su sonido y performance. “En estos años el apoyo del público ha sido lo más importante. En últimas, lo que hace a un grupo es tener público, si tienes público tienes un grupo, sino tienes público, no tienes nada” dice Pablo Villegas.
La puesta en escena de un grupo como La Montaña Gris es sin duda un vuelo a los ambientes míticos y fantasiosos, su música genera una conciencia del universo que hace que el ser humano sea un poco más real y esté relacionado más directamente con el mundo que lo rodea. “El grupo como organización, busca esa retroalimentación constante. Yo le entrego emociones al público y el público me entrega emociones a mí.”
Por la forma de concebir la vida y la música, La Montaña Gris ha hecho respetar su trabajo en todos los escenarios de Colombia y Suramérica, su grupo es una empresa que vale y que además de eso alimenta el espíritu, quizá por esta razón han podido sobrevivir en una ciudad como Medellín, en la que predomina la cultura del no pago. “Un grupo es muchísimo más que reunirse a hacer música, a componer canciones y a pensar en acordes. Para hacer un grupo hay que tener público y ese público son clientes, gente que compra lo que haces y esto te convierte en una empresa”, dice el fundador del grupo.
Para celebrar sus 10 años de vida musical, ofrecieron un concierto, que pretendía celebrar la vida y su música.
Una celebración con olor a bosque: Concierto de los 10 años de La Montaña Gris
La Montaña Gris se gestó en la mente de Pablo Villegas un domingo 18 de agosto en el Parque Obrero de Itagüí. Y se consolidó con el único objetivo de crear la música de la fantasía para dar sosiego, como dice Pablo, a los tiempos actuales “que atraviesa el reino humano”.
El viernes 19 de agosto, La Montaña Gris celebró sus 10 años de existencia. El teatro Matacandelas sirvió de escenario, uno muy íntimo, acogedor y que, como lo cuenta Pablo Villegas, director del grupo, es como un segundo hogar para ellos. Una celebración donde los invitados no fueron más de 100, donde la energía fluía y abrazaba el ambiente y donde los anfitriones se lucieron, ofreciéndonos un acto cargado de felicidad, inspiración y como siempre, fino talento.
Después de una tarde pasada por agua, a las 8:30 de la noche, los asistentes a esta fiesta comenzamos a disfrutar la música de la fantasía. Esa que Pablo dice “comenzó a producirse desde una inquietud: ¿si existieran los duendes, las hadas, los nomos, cuál sería su música?, ¿cuál sería la música de la fantasía?” Y La Montaña Gris, durante estos diez años de existencia, búsqueda y viaje, ha logrado responder ese interrogante, entregándonos ritmos que huelen a bosque, a felicidad y nostalgia, ritmos que saben a cerveza, a juegos y cuentos maravillosos.
Pablo Villegas y el mundo de fantasía creado por él y los músicos que habitan La Montaña Gris: Sara Zapata, Fernando Ospina, Diego Gómez y Rodrigo Vélez, encantó, como en un cuento de hadas, nos embarcó en un viaje a través del mar hasta Irlanda, con temas como, Canto primio, Eljupafer, Nineelements, CountingOut, Gollum, Vecchio al Mare, Serpientes sépiras, entre otros temas.
El tiempo pasó veloz y la celebración llegó a su ocaso. Pero los invitados no partimos del teatro sin antes entonar, como en todo buen cumpleaños, el happybirthdaytoyou. Así terminó una velada que para algunos asistentes, como Sole Zapata “se sintió alegre, rodeada de energías bonitas y cargada de mucha inspiración por parte del grupo” el cual acompaña desde sus inicios, aprecia con el alma y en el que cree profundamente.
10 años son apenas el comienzo en la vida de un ser humano, 10 años para La Montaña gris, son exactamente lo mismo, dice Pablo “en este momento todavía estamos jugando por las calles, viendo a ver qué queremos llegar a ser algún día”.





